domingo, 19 de abril de 2015

Zzzzzzzzzzzzzzzzz....

http://imghumour.com/categories/comic-strips/view/sleep-download
Desde hace poco más de un mes le he dado una vuelta de rosca más a mi ritmo de entrenamiento. Ahora, aparte de correr, voy al gimnasio y a la piscina. La idea era mejorar los resultados de las carreras, pero con lo que no contaba era con los efectos secundarios de la nueva rutina...

La cosa es que para poder hacerlo todo me levanto a las 5 de la mañana. A esas horas hay poco tráfico, así que me lleva una hora aproximadamente en coche llegar a Barcelona a trabajar y de esta manera a las 4 de la tarde ya puedo estar de vuelta en Tàrrega.

Sin pasar por casa, me voy directa al gimnasio, donde me paso un par de horas, y hacia las 18:30 llego a casa. Entonces me toca atender a mis hijos, preguntarles cómo les ha ido el día, ver si tienen alguna consulta de los deberes, hacer la comida del día siguiente, poner la lavadora, preparar la cena y la ropa que llevarán al día siguiente... en fin, nada que no sepáis. Intento irme a dormir entre las 21:30 y las 22 h y normalmente lo suelo conseguir. Pero yo soy una persona que duermo mucho así que, a pesar de toda la planificación, ando muerta de sueño.

No sé si todo este sacrificio está teniendo algún resultado. En lo que respecta a nadar, la verdad es que he notado una mejoría muy grande en estas semanas, y ya suelo hacer unas 40 o 50 piscinas, aunque mi objetivo (no sé si lo conseguiré) es nadar mucho más rápido, pues ahora parezco el tiburón de Groenlandia. También he añadido a mis rutinas algunos minutos de elíptica y bicicleta, además de las pesas. Incluso me he apuntado a una clase dirigida de X-Biking (el primer día casi me muero...). Y hoy he hecho la tradicional salida larga del domingo, con los 30 km que marcaba el plan. Los he hecho en 2 h 40 min, más o menos como siempre. Quizá lo que he notado es que me iba sintiendo mejor a medida que pasaban los kilómetros.

Como soy de la opinión de que todo esfuerzo debe tener un objetivo, yo ya he encontrado el mío y me he inscrito al Triatlón de Tarragona del próximo 8 de agosto, modalidad Sprint (750 m nadando, 20 km en bici y 5 km de carrera a pie). Abrieron inscripciones con 48 h de precio reducido, y no me pude resistir a las rebajas. La verdad es que, pensándolo bien, estoy un poco loca. No sé nadar, no tengo bici de carretera, lo único que sé es correr... ¿a dónde vas alma bendita? En fin, la cosa es que en el formulario de inscripción te preguntaban por tu tiempo probable. Y ¿qué pongo si no tengo ni idea? Y decidí poner 2 horas: 30 minutos para nadar, 1 hora para la bici y 30 minutos más para la carrera a pie. Viendo las clasificaciones del año pasado, con ese tiempo llego la última seguro, ja, ja,... pero mi objetivo es simplemente acabar. Además, tengo 4 meses por delante para seguir entrenando.

Aunque todo este "ruido" no me ha apartado de mis objetivos finales de la temporada. Uno es acabar la Half Marathon Series con el medio maratón de L'Ametlla dentro de 2 semanas. Y el último es el maratón de las Vías Verdes "Val de Zafán", el 17 de mayo. A ver si llego sana y salva, ja, ja, ja,....

¡Ya os contaré!

lunes, 13 de abril de 2015

Caminada de la Marinada (12 de abril de 2015)

Pasado un mes desde mi última participación en la Marxa dels Castells, volví a mirar el calendario de carreras para ver si había alguna prueba que se adaptara a mi plan. Ayer había bastantes posibilidades relativamente cerca de casa, así que la elección era difícil. Por una parte estaba la Cursa deBombers de Lleida, de 10 km, donde tengo mi MMP en la distancia desde hace 2 años. Y es que no he vuelto a hacer ninguna más. Esto es porque las carreras de 10 km no se suelen ajustar bien a mis planes de entrenamiento para maratón y, la verdad, siempre estoy metida en uno de ellos. Así que, aunque tenía muchas ganas de ver si el mes de pesas en el gimnasio había tenido algún efecto sobre mi estado de forma, también la descarté este año, ya que ayer tocaba correr 30 km según el plan. 

Ruta y perfil Caminada de la Marinada
En distancias largas había otra posibilidad, también en Lleida: la Marxa del Segrià, de 32 km, una prueba pensada sobre todo para caminar, aunque también hay gente que la hace corriendo. Esta la tengo en la agenda, a ver si algún año participo. Pero, hace pocos días, descubrí una carrera que no conocía, que este año celebraba la segunda edición. Se trata de la Caminada de la Marinada, una prueba de 28 km por el altiplano de la Segarra, a escasa media hora en coche de casa. La ruta me atrajo inmediatamente, así que ni corta ni perezosa decidí hacer mi entrenamiento semanal corriendo en Sant Guim de Freixenet.

Zona de salida
A las 7:30 de la mañana, un cohete daba la salida a los 600 participantes de la prueba. La mayoría recorrerían la ruta caminando, pero también había quienes la haríamos corriendo. La diferencia en el atuendo es claramente visible: hace frío a esas horas, estamos a unos 10ºC y, mientras que unos van tapados, los otros vamos en pantalón corto y camiseta. Empiezo a correr por el pueblo con un grupo de unos 8 chicos que van en cabeza. Vamos un poco rápido, lo noto cuando dejamos el asfalto y nos metemos ya en los caminos. El circuito es bastante duro, subiendo y bajando contínuamente. Yo no estoy acostumbrada a las carreras de este tipo, así que me cuesta cogerle el ritmo. Me encantan estas pruebas poco masificadas, pero siempre me gusta tener referencias de corredores para relajarme un poco. Pero esta vez la orografía no lo permite así que enseguida me veo corriendo sola.

Detalle del recorrido

Tarjeta de control de paso
Son 28 km con 12 controles de paso, así que cada poco tiempo nos encontramos con voluntarios que nos marcan la tarjeta y nos ofrecen fruta, agua, frutos secos o gominolas. Yo paro lo justo para que me pongan la marca de paso, pero no tomo nada, sólo bebo agua cada cierto tiempo de la botella que llevo en el cinturón de hidratación. El paisaje es espectacular. Pasamos pueblos de piedra, campos de cultivo, bosques... Estoy disfrutando muchísimo. Me angustia no ver las marcas, pero la organización ha hecho un trabajo excelente en este aspecto y hay cintas y flechas en el suelo que marcan todas las desviaciones. Siento un alivio inmenso cada vez que veo una cinta, y se me encoge el corazón hasta que no vuelvo a ver la siguiente. Y es que la mayor parte del tiempo estoy completamente sola, y no veo si tengo alguien por delante ni por detrás. La sensación es increíble. Pero tengo la seguridad de llevar el teléfono móvil a mano por si acaso...

Uno de los pueblos del recorrido
Van cayendo los kilómetros y tengo las piernas cansadas de tanto subir cuestas. Ya temo las bajadas, porque sé que después tendremos que volver a subir la montaña. A falta de un kilómetro de la llegada, vuelvo a pisar el asfalto. Entonces veo que puedo coger buenos ritmos y que no noto el cansancio de unos kilómetros antes. Eso me anima. Cuando llego a la meta veo a los chicos que he tenido por delante, charlando animadamente.Me felicitan y me aplauden ¡qué majos!

Han sido 2 h 53 min para 28 km. Estoy muy contenta del entrenamiento. De vuelta a casa, como no es muy tarde, me paso por la piscina para ver si puedo nadar un poco. Pero cuando llevo 20 piscinas me coge una rampa en el gemelo, así que decido dejarlo y meterme un ratillo en el jacuzzi, creo que quizá me he pasado un poco...



domingo, 5 de abril de 2015

¡100.000 gracias!

Aquel 24 de abril de 2011 estaba tan emocionada por correr mi primer maratón que decidí iniciar un diario personal en forma de blog para plasmar mis sensaciones y pensamientos relacionados con mi afición a correr. Y es que a mí me ha ayudado tanto el leer las crónicas de otros corredores y corredoras, que pensé que quizá mis experiencias también podían ser de utilidad para alguien. Y hoy, cuatro años después, el blog "Mujeres que corren" ha llegado a la visita número 100.000.

"Pantallazo" de la visita número 100.000
Estoy sorprendida y también muy contenta, pero sobre todo me siento agradecida.

Así que en primer lugar quiero daros las gracias a todos vosotros, los que me seguís habitualmente y los que me leéis a veces, que le hayáis dedicado algunos minutos de vuestro tiempo a este blog.

Creo que publicar contenidos que puedan llegar a tanta gente es de una gran responsabilidad. Por eso, también quiero disculparme con vosotros por todas esas veces que seguro que me he equivocado en mis palabras y apreciaciones.

No sé qué le deparará el futuro a este blog. Mi idea es continuar corriendo hasta que el cuerpo diga basta. Ilusión no me falta, y creo que aún puedo ser capaz de conseguir muchos retos y compartirlos con todos vosotros.

Sigo pensando igual que el primer día: todo es posible si uno está dispuesto a ello. El cóctel del éxito es una mezcla de voluntad, de esfuerzo, de constancia, de sacrificio, de sensatez y de confianza. Esto es válido para la vida, y también para este deporte que nos une.

¡Mucha suerte a tod@s!

miércoles, 25 de marzo de 2015

Entrenando ¿más?

Pues aquí ando como niña con zapatos nuevos. Eso es porque, finalmente, y después de mucho pensarlo, me apunté al gimnasio hace un par de semanas. Durante mucho tiempo le estuve dando vueltas al asunto, ya que he leído en muchos artículos que este paso es necesario si se quieren mejorar las marcas. Y yo, me diréis ingenua, en este momento de mi vida aún tengo ilusión por mejorarlas.

Así que, el primer día, me hicieron un plan de entrenamiento personalizado de fortalecimiento general, de acuerdo con mi objetivo, que es simplemente correr más rápido. Cuando mencioné si sería posible darles un poco de volumen a esos palillos que tengo por brazos no me dieron ninguna esperanza. "Hay que comer mucho para eso", me dijo el chico. Pero me incluyó unos cuantos ejercicios de pesas para brazos. He de decir que el peso que puedo levantar es ridículo, pero seguro que mejoraré poco a poco. Ayer me incluyó un nuevo ejercicio, de levantamiento de peso. Sólo hicimos técnica de barra, porque mantener bien la postura es muy difícil para mí, pero creo que el próximo día ya empezaremos a cargarla con algún disco. Así que estoy emocionadísima. También es verdad que ando un poco perdida en cómo compaginar el gimnasio con mi rutina de 5 días semanales de correr. Lo que hago de momento es realizar 3 días de circuito de fuerza junto con los días más suaves de correr o con algún día de cuestas o series cortas.

Y también está la piscina.

Ahogándome en un palmo de agua (Urdaibai, hace siglos)
¿Os he dicho que no sé nadar? La verdad es que el agua siempre me ha dado bastante miedo. Para mí que tuve algún trauma de pequeña. Todo sea dicho que pertenezco a la generación de "Tiburón" y yo era demasiado pequeña cuando me llevaron al cine a verla. Entonces vivía en Bilbao con mis abuelos y recuerdo cómo me tapaba la cabeza con el abrigo durante la película. Aún puedo oir también la banda sonora y se me ponen los pelos de punta. Total, que a pesar de vivir toda mi vida cerca del mar (el Atlántico antes y el Mediterráneo ahora) no he conseguido aún disfrutar de la natación. Con ese afán de superación que me caracteriza, me apunté a clases hace veinte años, pero desde entonces he nadado bastante poco.

Creo que lo peor del primer día fue el miedo a hacer el ridículo y quedarme agarrada a las corcheras a media piscina. Pero, bueno, intenté recordar todas las lecciones que aprendí hace años y conseguí completar 10 piscinas (de 25 metros). La clave del éxito está en la constancia, así que he estado yendo a nadar 5 días por semana y en dos semanas ya he conseguido hacer 30 piscinas. Otra cosa es el tiempo, claro. El sábado me llevé a mi hija pequeña y se me ocurrió retarla a una carrera. Con 10 años, en 25 metros me sacó media piscina. Para mejorar he estado ampliando mi lista de lectura por internet a temas tales como "Cómo nadar mejor", "Mejorar la técnica en natación", o "Consejos para nadar más rápido" y la verdad es que he descubierto trucos que me han ayudado bastante.

Recuerdo que, hace unos meses, me vino un pensamiento a la cabeza. Pensé que en la vida deportiva que me quedaba nunca iba a participar en un triatlón (debido al tramo acuático, fundamentalmente). Pero hoy, ya he empezado a buscar información y he visto que la distancia sprint son 750 metros nadando, los que hago ahora y acabo de empezar. Para mantener la motivación y el nivel de esfuerzo, es necesario un objetivo. El mío ahora es lograr acabar un triatlón. ¡Quién me ha visto y quién me ve!

Con todo esto, por lo bajo, he duplicado las horas de entrenamiento que hacía antes (que ya eran bastantes). Lo más curioso es que, en vez de estar más cansada, me encuentro mejor. Ni idea de cuánto tiempo aguantaré este ritmo. ¡Ya os contaré!

domingo, 8 de marzo de 2015

Marxa dels Castells 2015

Imagen: http://marxadelscastells.com/wpmarxa/

La Marxa dels Castells son 54 kilómetros de caminos por la comarca de La Segarra, con un recorrido circular que empieza y acaba en Guissona. La hice el año pasado; entonces era la máxima distancia que había recorrido hasta el momento y quedé tan encantada que este año he querido repetir.

¿Cómo se entrena algo así? Pues, desde el maratón de la Costa Daurada-Tarragona del 18 de enero, he continuado con el mismo plan de maratón y los 5 días de salidas semanales. En las 6 semanas que han tanscurrido desde el maratón, las salidas largas que he hecho han sido de 23 km, 26 km, 30 km y 3 competiciones de medio maratón. Una agenda demasiado apretada de cara a llegar descansada a la Marxa, sobre todo por los 3 medios maratones, pero estos formaban parte de otro objetivo de la temporada que tampoco quería perder.

El domingo pasado hice el medio maratón de Cambrils. Este me pasó factura y empecé la semana con dolor en la parte externa de las rodillas, cosa que me asustó bastante, pues las dos lesiones serias que he tenido han sido por ese motivo. Así que he pasado la semana sin correr ni un solo kilómetro, sólo he hecho 3 días de bicicleta estática, 1 hora cada día. Y así, sin saber si podría correr o no, me he plantado en la línea de salida a las 7 de la mañana del domingo. Me acompañaba Jordi. Para él era la primera vez que corría una distancia superior al maratón y también la primera vez que lo hacía fuera del asfalto. Es rarísimo que haya asistido y, si lo ha hecho, es porque está en las primeras semanas del plan de entrenamiento para maratón y un amigo le recomendó que le iría bien para coger fondo. También creo que, como trabaja en Guissona y muchísimos alumnos y profesores hacían la Marxa, corriendo o caminando, se debió dejar convencer. Así que decidió inscribirse esta semana a menos de dos horas del cierre de inscripciones.

7 a.m., antes de la salida.

Fui a recoger los dorsales y los obsequios (una camiseta y una mochila) el sábado, así que el domingo nos lo tomamos con relativa calma y salimos de Tàrrega hacia las 6:15 de la mañana. Recorremos los 21 km que separan Tàrrega de Guissona y buscamos aparcamiento cerca de la salida. Hay mucho ambiente a esas horas de la mañana, ya que serán cerca de 2600 personas que participarán en la Marxa. Nos ponemos en segunda fila y a las 7 en punto, aún oscuro, se da la salida. Durante el primer tramo de asfalto hasta salir de Guissona nos adelanta mucha gente, pero le estiro de las riendas a Jordi para que no se anime y vamos a ritmo tranquilo, ya que la carrera es muy larga. Mi idea es rebajarle algún minuto al tiempo de 5 h 30 min que hice el año pasado, aunque esa marca es bastante buena para mí, así que la cosa no está nada fácil.

Voy con manguitos, buff, guantes y chaleco, ya que a esa hora hace bastante frío. También llevo la mochila de hidratación con un sobre de sales disuelto en el agua. El recorrido se divide en varias partes, marcados por los puntos de avituallamiento que son:

km 12,400: Florejacs.
km 17,900: Les Pallargues.
km 28,900: L'Aranyó.
km 37,200: Cervera.
Km 42,900: Castellnou d'Oluges
km 49,000: EL Llor.


Los avituallamientos son espectaculares. Se puede desayunar y comer por el camino varias veces. Sin embargo, yo soy de comer poco, así que sólo tomo algún gajo de naranja y algún trozo de plátano. Vamos pasando por caminos anchos y por estrechos senderos. El recorrido es de un sube y baja constante, pero mi intención es no pararme a caminar hasta la importante subida a Cervera, antes del km 37. Y así vamos haciendo. Los kilómetros van pasando rápidos y me encuentro bien. Pero este año ha empezado a hacer calor enseguida, así que en el primer avituallamiento ya tengo que quitarme toda la ropa extra y quedarme en manga corta. También tengo que ir bebiendo con frecuencia. Jordi se ha acoplado bien a mi ritmo y, aunque siempre lo tengo unos pocos metros por delante, le puedo ir siguiendo sin problema. Aunque sólo es anecdótico y en una carrera así no puede ser una referencia, tomo nota del paso por la distancia del medio maratón, sobre las 2 horas.

Hacía mucho tiempo que no corría fuera del asfalto y noto muchísimo la incomodidad de tener que ir mirando al suelo contínuamente y el dolor de pies de pisar tantas piedras. Pero de momento todo va sobre ruedas y finalmente llegamos a Cervera donde se ha habilitado un despliegue de comida espectacular. Yo sólo tomo un vaso de caldo y un Aquarius, aunque Jordi no perdona la longaniza. En este punto las rodillas me duelen mucho, así que pido a los servicios médicos que me rocíen con Reflex. Seguimos adelante. Ahora cuesta más mantener el ritmo. Pasamos por la distancia del maratón en 4 h 10 min aproximadamente, unos 5 minutos más rápido que el año pasado, así que vamos genial. Vamos prácticamente solos por un camino ancho y recto, estamos sobre el km 45 y las fuerzas y la concentración no son las mismas. Por delante, a unos cientos de metros, vemos algunas camisetas de corredores sueltos. De repente, oigo un grito que viene lejos desde atrás "¡eeeeehhhh!", pero se oye flojo y en ese momento no reacciono y seguimos adelante. El grito se vuelve a repetir "¡eeeeehhhh!" y me paro y me giro para ver qué pasa. Y lo que pasa es que nos hemos pasado una desviación que no estaba bien marcada y tenemos que volver hacia atrás. Por suerte son sólo 400 ó 500 metros, pero suficientes para perder el cojín de tiempo que habíamos conseguido. Esto me afecta psicológicamente. Intento pensar en positivo, ya que podía haber sido mucho peor si no nos hubieran avisado. De hecho, hay corredores que no han oído nada y han seguido adelante hasta vete a saber cuándo. Pero las fuerzas van escasas, me duelen muchísimo las piernas y ya doy el objetivo por perdido.

Paso por uno de los avituallamientos. Foto: DYA Lleida
En este tramo hay un par de cuestas bastante largas que tengo que subir caminando. Bueno, caminando yo y todos los corredores que tengo cerca, menos Jordi. Él lo sube todo corriendo y, para no alejarse mucho e ir viendo por dónde voy, va corriendo hacia atrás. Va tan sobrado que de verdad que es para pegarle... Van avanzando los kilómetros y llegamos al último avituallamiento. Este año la sensación de sed es enorme. Sólo quedan 5 km, el calentamiento de una sesión normal de entrenamiento, pero qué diferente. Por los desniveles del terreno, Guissona no está a la vista hasta que casi estás allí. Por fin llegamos y pisamos el asfalto con gran alivio para nuestros pies. Entramos en meta cogidos de la mano y me marcan la tarjeta en el último control. Han sido 5 h 34 min. Una lástima, pero las cosas a veces se tuercen. Igual que el año pasado, he vuelto a ser la tercera mujer.

Ahora toca descansar un poco. Tengo que poner en orden la cabeza y los próximos objetivos. Una cita segura es el 2 de mayo en la última prueba de la Half Marathon Series de Tarragona. El resto ya veremos. Por cierto, Jordi dice que por esos caminos de cabras no le van a ver más, ja, ja, ja...

lunes, 2 de marzo de 2015

Mitja Marató de Cambrils (1 de marzo de 2015)

Mi gran objetivo después del maratón de la Costa Daurada-Tarragona del 18 de enero era la Marxa dels Castells, el 8 de marzo, un trail de 54 km por los caminos de la comarca leridana de La Segarra, cita para la cual he mantenido el kilometraje alto y no he bajado los ritmos de entrenamiento después del maratón . Sin embargo, otros objetivos de la temporada a más largo plazo, como conseguir ser finisher de la Half Marathon Series de Tarragona (HMS) o participar en el primer circuito Mitges de Ponent han hecho que se me hayan acumulado muchas competiciones de medio maratón en pocas semanas. Así, sólo una semana después del medio maratón de Balaguer y a tres semanas del medio maratón de Tortosa, tocaba participar en la penúltima cita del circuito HMS: el medio maratón de Cambrils.

Esta prueba combina las distancias de medio maratón, 10 km y 10 km en patines y, debido a la alta participación, se han establecido diferentes horarios de salida para cada carrera. Así, los corredores de 10 km y los patinadores salían a las 9 de la mañana, mientras que los corredores del medio maratón no lo hacían hasta las 10:30 h. Así que, después de una hora en coche desde Tàrrega, llego con tranquilidad a Cambrils, recojo el dorsal y tengo tiempo de relajarme un poco antes de la carrera. Es día es espléndido. El cielo está parcialmente cubierto, no hace calor ni frío y tampoco hace viento. Sólo sopla una brisa que agradeceremos durante la carrera. Un día especialmente diseñado para correr.

Salida del medio maratón. Foto: Marcos Cabrera.

Estoy especialmente tranquila. El objetivo principal es únicamente acabar, para no perder la posibilidad de clasificarme en el circuito. Sin embargo, voy a intentar hacerlo en el menor tiempo posible. Se da la salida y cuesta coger el ritmo debido a la gran la cantidad de participantes. Estoy junto al globo de 1:40 y, después de mi experiencia en Salou, decido adelantarlo lo antes posible. No es fácil, ya que el atasco de gente es enorme, pero antes de 500 metros ya lo he conseguido. El circuito discurre en su mayor parte por el paseo marítimo, en paralelo al mar y es un recorrido a 2 vueltas. Lo conozco como la palma de mi mano, ya que todos los veranos entreno por allí. En el tramo de ida de 5 km hay mucha acumulación de corredores, algunos me adelantan y yo adelanto a otros, aún no se han reunido los grupos que van a ritmos similares. Llego al km 5 en 22:32. Allí giramos 180º, tomo unos sorbos de agua, y volvemos por el mismo camino hacia la meta. Primero nos cruzamos con los corredores que nos persiguen y, más adelante, precedidos por el coche oficial y un par de motos de la policía local, ya llegan los corredores más destacados que inician su segunda vuelta al circuito. Los grupos empiezan a estirarse y empiezo a correr con bastante espacio. Paso por el arco de salida marcando un tiempo de 45:55 en los 10 km.

Km 9. Foto: Gerard Reyes. CambrilsDiari.cat

Encaro la segunda vuelta al circuito. Voy bien, la cabeza está en su sitio, pero no me noto fuerte. Así que me sitúo justo en el límite para correr con relativa tranquilidad y no sufrir. Pasado el km 12 me tomo un gel y, en el 16, nuevo giro de 180º y encaramos el último tramo hacia la meta. Ahora ya voy corriendo sola aunque, a ratos, encuentro algún corredor al que seguir durante unos minutos. Hoy hecho de menos tener una liebre, porque el circuito es rápido pero poco entretenido, con sus 5 km de ida y 5 km de vuelta casi completamente rectos. Por eso agradezco saludar a algunos corredores del club con los que me cruzo, y también a otros que se han quedado a animar después de la carrera de 10 km. Los kilómetros, perfectamente señalizados, van cayendo poco a poco. Mis sensaciones son muy extrañas, no lo estoy pasando bien, aunque tampoco mal, es como si estuviera cumpliendo con un trabajo. Ya veo el arco de meta. La animación en esta zona es enorme. El fantástico speaker de todas las pruebas de este circuito me choca la mano a la llegada. Y paro el crono con una increíble precisión suiza de 1 h 38 min. 
1:38, 4 veces seguidas... Imagen:http://andrewslawplc.com/
Como os he dicho, sensaciones extrañas. No estoy contenta, pero tampoco triste. Me ducho, paseo un poco por la zona de llegada y cojo de nuevo el coche para volver a Tàrrega. Me noto muy fatigada. Creo que la carrera de hoy ha sido una carga enorme para mis ya maltrechos músculos. Esta semana va a ser suave, quizá sólo desempolve la bici, no sé, pues espero conseguir recuperarme para rendir al máximo en la Marxa dels Castells. El año pasado conseguí completar los 54 km en 5 h 30 min (crónica). Esa es mi referencia para el próximo domingo.

¡Ya os contaré!


lunes, 23 de febrero de 2015

Mitja de Balaguer (22 de febrero de 2015)

Dos semanas después del medio maratón de Tortosa cambio el río Ebro por su afluente, el Segre, y me desplazo más al norte hasta la ciudad de Balaguer, donde ayer domingo tuvo lugar la 27ª edición de su medio maratón.

Río Segre a su paso por Balaguer. Foto: www.mitgesdeponent.cat

Con una organización renovada, la carrera presentaba un nuevo circuito a dos vueltas totalmente urbano, que se anunciaba con un perfil bastante llano. Pocas oportunidades me quedan ya para intentar rebajar mi marca en esta distancia esta temporada, debido a la meteorología (cada vez va a hacer más calor) y al perfil complicado de los medios maratones que quedan hasta el verano. Así que, invitada por la organización, intenté aprovechar esta oportunidad.

Pero la suerte no está de mi lado y de nuevo el día despierta con un viento muy fuerte. Hace un par de días que ya hay avisos de peligro en estas comarcas por los fuertes vientos del domingo. Así que, con gran disgusto, ya me despido de la oportunidad de conseguir marca en esta carrera.
Arco de salida/meta volando. Foto: Iván Segurado

La salida era inicialmente a las 10:30, pero se retrasa unos minutos debido al paso del tren, ya que el circuito atraviesa sus vías. El viento ha hecho volar por los aires el arco de salida/meta así como las vallas de hierro de la organización. Aunque hace sol, el viento del norte es frío, así que hoy, excepcionalmente, corro con manguitos.

Algunos compañeros del club antes de la salida. Foto: José Luis Marín
Tomamos la salida unos 700 corredores entre el medio maratón y la carrera de 10 km. De ellos, somos 25 compañeros de nuestro club. Siempre hace ilusión ver nuestra camiseta y encontrarnos en las carreras, pues en realidad son casi las únicas oportunidades que tenemos para ponernos al día de nuestras batallitas atléticas.

Salida. Foto: Iván Segurado.
Se da salida y me dispongo a conocer este nuevo circuito, totalmente urbano por la ciudad de Balaguer. Me noto fuerte y mis ritmos son los de Tortosa hace 2 semanas y con muy buenas sensaciones. Hoy corro sola, ya que Jordi ya está en modo maratón y se toma sus rutinas muy en serio. El viento se deja notar enseguida y en realidad, no te das cuenta de los segundos que te hace perder, ya que la sensación de esfuerzo es la misma. Paso el km 5 en 23 minutos. Allí bebo un par de tragos de agua del avituallamiento.

Corriendo por las calles de Balaguer. Foto: Joan Bové.
Volvemos hacia atrás por el mismo camino que hemos recorrido. Eso nos da la oportunidad de ir encontrándonos con los demás corredores. Es agradable irse saludando y deseándose ánimos. El km 10 está exactamente bajo el arco de meta. Allí un cono nos hace girar 180º para encarar la segunda vuelta. Paso este punto en 47 minutos. Al ser la zona de meta, hay muchísima gente, y el avituallamiento está justo allí, con tanta mala suerte que no lo veo y me doy cuenta de que lo he rebasado sin coger agua. Por un momento pienso en recoger una botella del suelo sin terminar que haya lanzado algún corredor, pero al final no lo hago y pongo mi objetivo en el km 15 donde estará el siguiente punto de repostaje. Antes, hacia el km 12, me tomo un gel. Es bastante líquido, así que supongo que no pasará nada porque lleve tantos kilómetros sin beber agua. En el km 15 hay un grupo de música que hace bastante agradable ese nuevo giro de 180º para volver a meta.

¡Preparada! Foto: José Luis Marín
En ningún momento me noto sin fuerzas, voy fenomenal y no se me está haciendo largo, pero sé que los tramos de viento en contra donde tengo que agachar la cabeza, me están frenando bastante. Finalmente llego a la meta. La gente animándome un montón, pero mi cara no es de satisfacción. De nuevo he parado el crono en 1:38; casi he clavado hasta los segundos de la carrera de hace 2 semanas. Cojo un poco de fruta y un Aquarius y me dirijo a las duchas. Quiero volver a Tàrrega pronto para ver a mi hija que está jugando un torneo de balonmano. Pero antes de irme consulto la clasificación y veo con sorpresa que he vuelto a quedar la 1ª de mi categoría. Así que me quedo hasta la entrega de premios que se retrasa bastante. Sin embargo, llego a tiempo para verlas subir al podio como segundas clasificadas :-) (orgullo de madre...)


Equipo alevín femenino del CEACAT. Con la alcaldesa de Tàrrega.

El próximo domingo toca un nuevo medio maratón, la penúltima prueba de la Half Marathon Series, en Cambrils. Es también la última oportunidad de atacar la marca de 1:37 que tengo en esa misma carrera. Espero que pare el viento de una vez.

¡Ya os contaré!