lunes, 19 de enero de 2015

Crónica del Maratón de la Costa Daurada-Tarragona (18 de enero de 2015)

El Maratón de la Costa Daurada-Tarragona (MCD) lo tengo fijo en la agenda. Me perdí la primera edición de las 5 que se han celebrado, pero a partir de ahí las hecho todas. Y es que un maratón a menos de una hora de casa y con la posibilidad de inscribirse a un precio promocional de 25 euros es para tentar a cualquiera. Además, la organización me parece excelente, así que siempre vuelvo contenta a casa.

Llevaba entrenando 10 semanas de forma específica para esta carrera. En este tiempo, he hecho las tradicionales tiradas de 30 y 32 km así como 2 medios maratones. Mi marca en el último medio maratón (1:38) me daba una idea de mi posible objetivo en maratón, es decir, 3 h 30 min. Claro que hace un par de años que lo estoy intentando y no hay manera... Pero lo que disfruto en el intento no os lo podéis ni imaginar, ja, ja,...

Era mi onceavo maratón, pero fue una historia nueva. Creo que, aunque llevara 50 maratones, cada vez viviría una aventura distinta.Creo que esa es parte de su magia. Esta vez la novedad fue que, por primera vez, no corría sola. A una semana de la carrera, me dijo Jordi que me podía acompañar, si yo quería. Él venía de hacer el Maratón de Castellón en 2:54 y no tenía ningún objetivo a la vista así que, contenta como unas castañuelas, le dije que sí.

Salida MCD. Foto: organización
El día de la carrera nos levantamos a las 6 de la mañana. Mi desayuno: dos mini-tostadas con margarina y mermelada y un té. Hacia las 7 salimos de Tàrrega. El termómetro marca 2ºC. Llegamos a Tarragona, aparcamos sin problema en un párquing que ha habilitado la organización cerca de la salida y nos vamos a recoger el dorsal. Después, nos cambiamos y salimos a calentar un poco. Yo me he puesto un plástico por encima que tiraré justo antes de la salida. El frío se hace notar, pero hace sol y nada de viento. Un día ideal para correr. El ambiente es, como siempre, espectacular. Este año han sido unas 1.700 personas las que se han dado cita en Tarragona. Aparte del maratón, hay una carrera de 10 km y, como novedad, otra de 30 km. Es además, sede del campeonato de Catalunya de maratón.

Jordi a la derecha de la foto y yo a su lado. Al fondo, el grupo de 3:30. Foto: JJ Vico.
Cuenta atrás y salimos. Los primeros 10 kilómetros discurren por la escollera del puerto de Tarragona y son muy llanos. Nos ponemos a un ritmo de 4:55 min/km, que podemos llevar con facilidad a estas alturas de la carrera. No debería correr más rápido si no quiero chocar contra el muro en la segunda parte del recorrido. El problema, que ya esperaba, es que la liebre de 3:30 (el triatleta Robert Mayoral) clava el ritmo a la perfección, y lleva junto a él a un grupo muy grande de corredores. Así que para adelantarlo hace falta acelerar. Si hubiera estado sola, nunca le hubiera adelantado y hubiera tenido que correr con el grupo, cosa que hice el año pasado y que personalmente no me gusta, pues prefiero ir sola a mi ritmo. Pero cuando Jordi se dio cuenta de la situación, metió un pequeño cambio de ritmo que nos permitió adelantar al grupo. Después, volvimos al ritmo de crucero. El grupo de 3:30 quedó a unos 100 metros por detrás de nosotros, cosa muy estresante para mí, pero Jordi no paraba de decir que me concentrara en la carrera, así que al final olvidé que los tenía pisándonos los talones. Él me lleva los geles, me recoge el agua en los avituallamientos, me señala los obstáculos del camino, y yo sólo me tengo que preocupar de correr, todo un lujo. Los primeros 10 km los hacemos a una media final de 4:55 min/km. Tomo mi primer gel y encaramos la segunda parte de la carrera.

Chema Martínez ayer en la MCD.
Aquí dejamos la costa y nos adentramos en la ciudad de Tarragona. Este año han cambiado el sentido del circuito, así que hacemos ahora la subida hasta la pista de atletismo, este año en el km 17, y bajada de vuelta al puerto. Cuando estamos subiendo, vemos a los primeros clasificados de los 30 km y del maratón que hacen el camino de vuelta. Chema Martínez va el primero, como un tiro. Todos gritamos su nombre y le animamos. Es un verdadero privilegio verle correr. Aquí empezamos a encontrar los primeros desniveles que, por pequeños que sean, se convierten en el Everest cuando se trata de un maratón. Sin embargo, también hay tramos de bajadas, así que, apenas sin darnos cuenta, aceleramos el ritmo y pasamos la media maratón en 1:43, a un ritmo medio final de 4:52 min/km. Me encuentro bien, pero pienso que hemos ido demasiado rápido. Segundo gel y hacia el tercer tramo.

Volvemos a la zona de salida, allí el ambiente es buenísimo y hay mucha gente animando. Seguimos a ritmos entre 4:50 y 4:55 min/km. Ahora toca volver a hacer los 5 kilómetros de escollera, en ida y vuelta, desde el km 25 hasta casi el 30. Veo una recta larguísima, totalmente llana, con el faro al fondo, como si estuviera en el fin del mundo. Entonces no sé qué me pasa que me hundo. Jordi se da cuenta enseguida e intenta animarme. Pero por mi cabeza empiezan a pasar pensamientos negros como la noche y le digo que no puedo más. Él me dice que claro que puedo, que he hecho cosas mucho peores, que no escuche a la cabeza, que es cuerpo el que tiene que correr. Cada vez es peor y decido que cuando se acabe el tramo de escollera giro hacia la meta, siguiendo a los corredores que harán los 30 km. Durante esos 5 kilómetros sólo pienso en abandonar. Antes de llegar al km 30 me paro a caminar mientras me tomo el tercer gel y bebo agua. Son unos pocos metros y, sin pensarlo, vuelvo a correr. Este tramo de 5 km, totalmente llano, ha subido la media de los últimos 10 km a 5:09 min/km.

Passeig de l'Escullera. Foto: infomakis.com
Seguimos adelante. Y de repente, igual que vino, se fue. Empiezo a revivir y casi no me lo puedo creer. Vuelvo a encontrarme bien y a correr a gusto. Empiezo a visualizar la meta y sé que voy a terminar. Estoy cansada, claro, pero se podría decir que incluso contenta. El problema es que ahora nos enfrentamos a la última parte de la carrera, la más dura y temible, ya que discurre junto al mar por un recorrido lleno de toboganes, con algunas subidas de perfil considerable. El año pasado pasamos por allí antes del km 10, pero este año, debido al cambio de sentido del circuito, es después del 32. Lo compensa la cantidad de gente animando. Hay voluntarios por todas partes ofreciéndote agua, isotónico, reflex, animándonos a tope. Es impresionante. Miro el mar, con un montón de barcos enormes allí lejos, quizá esperan poder entrar a puerto. Este tramo de 12 km lo hacemos a una media de 5:04 min/km.

Y llegamos a meta. A falta de unos 500 metros nos cogemos de la mano y entonces a Jordi se le va la pinza y empieza a esprintar como si le llevara el diablo, me lleva casi volando. Y entramos en 3:34:04. Feliz como una perdiz.

La secuela de ayer sólo es un resfriado a consecuencia del frío. Muscularmente estoy bien y no me duele nada. Esta mañana he ido a rodar unos 50 minutos y todo estaba en orden. La siguiente cita es el medio maratón de Tortosa, dentro de 3 semanas.

¡Ya os contaré!


jueves, 8 de enero de 2015

A 11 días del 11

Este año las fiestas navideñas se me han pasado en un suspiro. Y se podría decir que las he superado con éxito. He podido disfrutar de muchos días de vacaciones, lo que me ha permitido entrenar por las mañanas, en mi horario favorito. Además, con tanto entrenamiento, la lucha calórica ha acabado en tablas.

También he tenido la oportunidad de participar de nuevo en una San Silvestre, aunque desde la organización. Hace tres años que nos juntamos los compañeros del club para dar una vuelta festiva por nuestra ciudad la tarde del 31 de diciembre y, a partir de entonces, institucionalizamos un poquito esa fiesta y la convertimos en la San Silvestre de Tàrrega, una carrera gratuita, con inscripciones limitadas, que no ha perdido su carácter familiar.

Antes de la salida...

Final de fiesta, Sant Silvestre Targarina. Foto: Xavi Capdevila.

Mientras tanto, el tiempo pasa rápidamente y ya sólo quedan 11 días para mi maratón (de asfalto) número 11. Siento que es demasiado pronto, que aún debería entrenar algunas semanas más. Creo que es la primera vez que no acabo harta de seguir un plan de entrenamiento para maratón y no sé si eso es bueno o malo. Diría que bueno no es. Me noto fuerte, pero lenta, para qué nos vamos a engañar. He seguido el plan con el objetivo de bajar de 3:30, pero vería más factible obtener un buen resultado en una ultra de más de 50 km que bajar de 3:30 en maratón... Además, suponiendo que mi estado de forma sea óptimo, también tienen que darse condiciones favorables ese día. El riesgo más alto, después de haber participado en 3 ediciones del maratón de Tarragona, es el viento. El perfil tampoco es el más adecuado para intentar conseguir buena marca, aunque este año han cambiado el sentido del recorrido, lo que será una novedad a probar.

Ayer me dijo Jordi: "el entrenamiento ya está hecho, ahora tienes que creértelo". Lo que sí sé es que he disfrutado muchísimo con el volumen y ritmos de entrenamiento de este plan. Y quizá por eso no se me ha hecho largo. Dentro de poco más de una semana se desvelará la incógnita y os contaré mi cuarta experiencia en el maratón de la Costa Daurada-Tarragona.

¡Hasta pronto!

domingo, 14 de diciembre de 2014

Mitja de Salou (14 de diciembre de 2014)

De vuelta a la playa, dos semanas después. Hoy el día era apacible. Tapado y sin viento, a unos 10 grados de temperatura a las 9:30 de la mañana. La meteorología estaba de nuestro lado para correr.
La Costa Dorada, hoy.

En las dos semanas que han pasado desde el medio maratón de Tarragona, he continuado entrenando bastante duro. Sin embargo, esta última semana he tenido que priorizar un trabajo urgente y sólo he podido salir 3 días (de los 5 ó 6 del plan de entrenamiento). A pesar de eso, estaba muy tranquila y con la convicción de que la carrera iba a ir bien. Y es que el medio maratón de Salou, tercera prueba del circuito de las Half Marathon Series, es una carrera que ya he hecho cuatro veces. Como ya he contado en otras crónicas, el circuito es bastante exigente, con muchas cuestas en los últimos 11 kilómetros, pero a pesar de eso es muy entretenido y agradable. Además, la organización es excelente.

Hoy, sin embargo, he tenido una carrera un poco estresante y ahora os cuento por qué. El ambiente es fenomenal, pues hay unos 1.200 corredores entre la media y los 10 km que se celebran conjuntamente. Además, esta organización siempre lo clava con el fantástico speaker y la música de fondo. Por fin la cuenta atrás y salimos. En la salida me he puesto junto a la liebre de 1 h 40 min.

Salida Mitja de Salou. Foto: organización
Hoy he decidido mirar el reloj, para no dormirme en ritmos cómodos, así que al cabo de unos cientos de metros compruebo que vamos a 4:21 min/km (sólo es el empujón de la salida) y paso el km 1 en 4:29 min/km. Veo que la liebre de 1:40 está por delante mío. Va a ritmo muy alto, pues en principio la debería tener por detrás si ha de marcar la carrera a un ritmo de 4:44 min/km. Los siguientes kilómetros siguen estando alrededor de 4:30 min/km, y sigo teniendo a la liebre por delante. La cantidad de gente que la acompaña es muy grande y se hace muy incómodo callejear así. Pero yo no puedo acelerar y adelantarla, si quiero no desfallecer en la última parte de la carrera. Hacia el km 8 veo que reduce el ritmo a 4:45 min/km y entonces la puedo pasar. Es un alivio enorme, pues por fin puedo correr sola, pero el estrés es aún peor, porque la llevo pegada a mis talones. Paso el kilómetro 10 en 44:27. Me río, porque es mi récord en 10 km y es que sólo hago una carrera de 10 km por año así que difícilmente puedo oficializar una marca en esa distancia...

Kilómetro 16. Foto: organización

Pasado ese punto el circuito cambia radicalmente. Cuestas cortas y tremendas, largas y tendidas, y sus correspondientes bajadas. Aunque voy por delante de la liebre, esta ha vuelto a poner el turbo y, entre eso y que mi ritmo en las cuestas es penoso, al cabo de poco me vuelve a pasar. A partir de entonces la tendré siempre por delante, a una distancia más o menos fija de unos 200 metros. Es mi sino: dejo de mirar el reloj, olvido a la liebre y empiezo a pensar en disfrutar un poco de esa carrera que tanto me gusta. En el kilómetro 17 llega la mítica subida tipo "serpiente" que este año me ha costado mucho superar. Y, a partir de ahí, paseo marítimo arriba y abajo y el último kilómetro en subida antes de la llegada a meta. Me encanta el esprint final, me anima ver que no llego con las fuerzas justas. Y veo el reloj: 1 h 38 min. Es el mismo tiempo que el año pasado en la misma carrera y son 3 minutos menos que en Tarragona hace 2 semanas.


Objetivo cumplido. Ahora ya no habrá más competiciones. Tocan las salidas largas de 30 y 32 km de cara al Maratón de la Costa Daurada-Tarragona del próximo 18 de enero.

¡Hasta pronto!

domingo, 30 de noviembre de 2014

Medio Maratón de Tarragona (30/11/2014)

Hoy se ha celebrado el medio maratón de Tarragona, la segunda prueba de la Half Marathon Series en la que participo. Aunque no la había hecho nunca, es una carrera de la que siempre he tenido buenas referencias, ya que un buen número de corredores de mi club la realiza cada año.

He salido pronto de Tàrrega en dirección a Tarragona, que se encuentra a unos 50 minutos en coche. Aunque la carrera no empezaba hasta las 10 h, quería llegar con tiempo, ya que no sabía exactamente dónde iba a aparcar. No he tenido ningún problema en ese sentido, y he encontrado enseguida el párquing exterior gratuíto que ha habilitado la organización junto a la zona de salida. Todo muy fluído, a pesar del goteo contínuo de coches, ya que hoy había en esta ciudad unos 2500 participantes, entre el medio maratón y la carrera de 10 km que se celebraba conjuntamente.

Los dorsales se entregaban en el pabellón deportivo, donde también estaban los vestuarios, duchas y guardarropa. Muy bien organizado, sin ninguna cola, a pesar de la gran cantidad de corredores que estábamos allí dentro hasta pocos minutos antes de la salida, para evitar mojarnos durante el mayor tiempo posible. Y es que hoy no era un buen día, meteorológicamente hablando, ya que nos está afectando un temporal de levante con episodios de lluvias y fuertes vientos, que se dejan notar especialmente en el litoral. Aunque la tormenta nos ha respetado a la salida de la prueba, el suelo estaba lleno de charcos y había que tener cuidado con no resbalar. Pero hacia el kilómetro 7 ha empezado a llover con más fuerza y el viento ha arreciado. Era complicado correr en esas condiciones.

Paseo marítimo de Tarragona, foto EFE.
El circuito se parece bastante al del Maratón de la Costa Daurada-Tarragona, que se celebra en Enero en esta localidad. Los primeros 10 kilómetros se realizan por las calles del centro de la ciudad y el polígono industrial. Hay bastantes toboganes en este tramo. La segunda parte es toda por el paseo marítimo y la escollera. Aquí es donde el viento se ha dejado notar más.

En cuanto a mi carrera, hoy llevaba encima las 4 primeras semanas de entrenamientos específicos para el maratón de Tarragona, así que la idea era buscar mejores sensaciones y, si era posible, bajar el tiempo que hice en el medio maratón del Vendrell. Lo primero lo he conseguido, ya que me he sentido fuerte durante toda la carrera y estoy contenta en ese sentido. Lo segundo era más difícil, ya que el día no acompañaba. He llegado a meta en 1 h 41 min, rebajando en 1 minuto mi tiempo de hace cuatro semanas. Estaba convencida de que conseguiría rebajarlo más, pero no ha podido ser. Dentro de 15 días volveré a medirme en la distancia en el medio maratón de Salou, a ver qué tal. Mientras tanto, a continuar con el entrenamiento.

No suelo ser de poner muchas cifras en el blog, pero esta vez he creído interesante mostrar mi actividad de las últimas 4 semanas, las primeras de un nuevo plan de entrenamiento que estoy siguiendo y que fue realizado por el atleta Roger Roca para bajar de 3:30 en maratón. Lo intenté seguir una vez, pero tuve que abandonarlo por su dureza. Ahora, sin embargo, lo puedo seguir bien y eso me anima mucho.

Y es que, en principio, para obtener resultados distintos, hay que hacer cosas diferentes. Ya lo iremos viendo a ver si es verdad.

¡Hasta pronto!

domingo, 2 de noviembre de 2014

Mitja del Vendrell (2 de noviembre de 2014)

El medio maratón del Vendrell ha dado hoy el pistoletazo de salida a la Half Marathon Series, un circuito de medios maratones en la provincia de Tarragona en el que, por segundo año consecutivo, tengo la intención de participar. A las cuatro citas de la pasada temporada, este año se han sumado dos medios maratones más, así que en total serán 6 las ciudades tarraconenses que visitaré, si todo va sobre lo esperado, desde noviembre hasta mayo: El Vendrell y Tarragona en noviembre, Salou en diciembre, Tortosa en febrero, Cambrils en marzo y L'Ametlla de Mar en mayo.

Mitja del Vendrell, antes de la salida. Fuente: organización
Tenía un poco olvidados los medios maratones, ya que el último en el que participé fue hace 8 meses, allá en el mes de marzo. Para esta cita, además, no he seguido ningún plan de entrenamiento específico, simplemente he estado recuperando poco a poco la forma, con entrenamientos poco exigentes, de cara a todas las carreras que tengo por delante.

La carrera empezaba a las 10 h, así que he puesto el despertador a las 7 h, para desayunar dos vasos de agua, un par de mini-tostadas con mantequilla y mermelada y un té a la canela. Alrededor de las 8 h he cogido el coche (que ya casi se ha convertido en mi apéndice) y me he dirigido a El Vendrell, situada a unos 90 km de Tàrrega aproximadamente. Cuando he salido de casa había niebla y estábamos a unos 10ºC, pero estaba segura de que al llegar a la costa esta situación cambiaría, como así ha sido. Hemos tomado la salida con el cielo cubierto y una temperatura algo fresca, pero a partir de media carrera el sol y el calor han sido la tónica dominante.

Coma-ruga. Fuente: www.elalmanaque.com

Este año han cambiado completamente el circuito, a dos vueltas, que lo han trasladado a la playa de Coma-ruga. La salida ha tenido lugar cerca del pabellón deportivo, que ha proporcionado servicios como vestuarios y duchas para antes y después de la carrera. Además, la baja ocupación de esta zona costera en el mes de noviembre, ha facilitado el aparcamiento y he podido dejar el coche a escasos metros de la salida. Una salida que se ha dado a las 10 h puntualmente, para el medio maratón y la carrera conjunta de 10 km.

La carrera se inicia con unos dos kilómetros aproximadamente en bajada, que me recuerda que habrá que subirla dos veces, la última llegando a meta. Después, el circuito es llano, junto al paseo marítimo, hasta el km 8. Los corredores del medio maratón tienen un tramo añadido en la segunda vuelta, de unos 500 metros aproximadamente, que son en subida. He salido con tranquilidad, pues mi idea era aguantar la carrera en buenas condiciones con un sufrimiento y nivel de esfuerzo mínimos. Me he notado bien, y la primera parte de la carrera la he hecho a ritmos entre 4:35 y 4:45 min/km. Sin embargo, las subidas son una verdadera cruz para mí, así que he perdido bastantes segundos entre el km 8 y el 10, donde girábamos para realizar la segunda vuelta. A partir del km 15 he bajado bastante el ritmo para mantener el mismo nivel de esfuerzo y ya no digamos en la subida final, donde por primera vez he anotado ritmos superiores a 5 min/km.

No acostumbro a mirar el reloj mientras corro para no estresarme y, al ver la liebre de 1 h 40 min bastante lejos y pasar después a no verla, he pensado que la cosa iría mal, sobre 1 h 46 min. Sin embargo, al ver el cronómetro de meta, he visto que iba a acabar en 1 h 42 min, el mismo tiempo que el año pasado. Al final, 1ª clasificada en la categoría F40, que siempre hace ilusión. Aunque este crono está lejos del 1 h 37 min que hice en febrero de este año, estoy contenta, pues parece que voy avanzando al mismo ritmo que la pasada temporada. Y, si todo va bien, pronto llegará otro febrero.

Creo que es un buen nivel de inicio, pues mañana empiezo el plan de entrenamiento específico de 10 semanas para maratón. Mi próxima cita será dentro de 4 semanas en el medio maratón de Tarragona. Espero poder hacer mejor papel.

¡Ya os contaré!


sábado, 4 de octubre de 2014

¡Mi primera milla!

Sin mucho tiempo para pensarlo, mi club se adhirió a las muchas actividades que la asociación de comercios de Tàrrega estaba organizando para la noche del viernes 3 de octubre a modo de "shopping night". Así, de la misma manera que han hecho en otras ciudades, ofrecimos organizar una Milla popular, nocturna y gratuíta, a modo de animación. El circuito, con perfil favorable sobre todo en su primera mitad, atravesaba la ciudad por su centro neurálgico. Debido a la estrechez del mismo, limitamos la participación a 80 corredores. Las millas suelen correrse por categorías y, en esta primera edición, organizamos 4 carreras, en las categorías menor de 39 y mayor de 40 años, con una edad mínima de participación de 18 años. Parece ser que, a pesar de su corta distancia, las millas imponen mucho respeto y consecuentemente suele haber poca participación. En nuestro caso, para animar a  más mujeres a apuntarse, la vestimos de un carácter más festivo, y nos disfrazamos un poquito. No os voy a hablar de las horas que dedicamos a organizarla ni de los nervios que pasamos intentando que todo saliera bien, como así fue. Tanto es, que no decidí si la correría o no hasta el último minuto.

3, 2, 1, ¡ya! El sonido de una ruidosa bocina marca la salida de la I Milla Urbana Ciudad de Tàrrega en la categoría F2. No sé si son los nervios que he acumulado durante el día, pero salgo disparada como un resorte. Nunca he corrido esta distancia, así que no sé cómo hay que hacerlo. Me imagino que es como una serie de 1.609 metros a la máxima velocidad. De repente, y contra todo pronóstico, veo que me he puesto en primera posición, sólo veo por delante el coche de la Policía Local con las luces y la sirena. No pienso, corro. Son las 22:30 de la noche, pero el ambiente en las calles, tan céntricas y con todos los comercios abiertos, es espectacular. Corro y sigo corriendo, a todo lo que me dan las piernas. A falta de unos 500 metros veo que mantener el ritmo se empieza a poner difícil, pero sigo sin pensar, sólo corro. Los últimos 200 metros son una vuelta completa a una rotonda. Faltan 50 metros y ya veo el arco de llegada. Sin dejar que las piernas aminoren su ritmo sigo adelante y paso por la meta. Estoy completamente exhausta y sin ver nada ni a nadie me siento, o tal vez me dejo caer, en el primer banco de piedra que encuentro. Poco a poco recupero las pulsaciones y veo que he llegado en 5 min 58 s, que, traducido a nuestro lenguaje, es una media de 3:42 min/km. Nunca jamás en mi vida he corrido a ese ritmo, pero tampoco nunca antes había hecho una carrera de una milla. El esfuerzo es tremendo, ya os digo que me lo pensaré mucho si algún día tengo la oportunidad de hacer otra.

Inmediatamente después me uno a mis compañeros en el papel de organizadores, pues hay avituallamiento final, entrega de la bolsa del corredor y entrega de trofeos.

Mi primera milla. Aquí os dejo algunas fotos.

¡Hasta pronto!


jueves, 18 de septiembre de 2014

Rascando días de vacaciones

Vídeo a baja resolución del vídeo del bólido SPMN070914 desde
la estación de Folgueroles. (P. Pujols-J.M.Trigo/AAO-CSIC-IEEC)

Poco más de una semana después, he leído nueva información sobre el bólido que nos sorprendió el día de la Cursa de Cervera.  Y es que un equipo de especialistas está buscando en el municipio de Tàrrega los restos del meteorito. Desde los organismos dedicados al estudio de estos fenómenos han alertado a la población de que den aviso en el caso de que alguien los encuentre. Así que si alguien se tropieza con una piedra negra de formas redondeadas se puede poner en contacto con info@meteorits.cat.

Sólo han pasado unos pocos días desde mi última entrada, pero parece que haya sido un mundo, de lo intensos que han sido. Y es que, después de la carrera, nos fuimos una semana de vacaciones a Disneyland Paris.
Paseando por Main Street.

Fuimos en coche y nos alojamos en las cabañas del Davy Crockett Ranch, a pocos minutos de los parques. Había pensado que sería ideal poder correr por los caminos boscosos que rodean las cabañas, y para ello cargué mi maleta con las zapatillas y bastante ropa de correr. Ja, ja, ja, ¡qué ilusa! He estado 7 días sin correr ni un solo kilómetro. Eso sí, sin parar desde las 7:30 de la mañana hasta las 11 de la noche que nos íbamos a dormir.
Cabaña del Davy Crockett Ranch.

Además, hicimos la reserva con pensión completa, que nos permitía comer y cenar en buffet libre. Si le añadimos el copioso desayuno más un tíquet para una "Pause Gourmande" (merienda dulce), era para ponerse como el Quico. ¡Todo un reto para el control de peso!
Con Baloo.
Anduvimos también de paseo por París. El sábado fuimos a visitar la Torre Eiffel y cuando llegamos a los Champs de Mars nos encontramos con un follón impresionante: un montón de carpas, un escenario enorme, música, etc. Hasta que vimos que se celebraba "La Parisienne", una carrera exclusivamente para mujeres que congregaría al día siguiente a más de 35.000 participantes. Qué pena no haberlo sabido con más tiempo...
La Parisienne. Champs de Mars.
Con tanta gente pensaba que no nos podríamos hacer la foto, pero sí, al final la retratamos desde casi todos los ángulos posibles.
Torre Eiffel. Champs de Mars.
Siguiendo con nuestro paseo, nos encontramos de repente con el Pont des Arts. Había leído recientemente que el Ayuntamiento de París tiene un gran problema con ese puente, pues hay miles de candados en sus barandillas, que provocaron el hundimiento de una parte de esta hace unos pocos meses. Leerlo es una cosa, pero verlo en persona es otra. Creo que están buscando alternativas "artísticas, solidarias y ecológicas", y personalmente creo que es muy necesario. Para muestra un botón:
Pont des Arts, Paris, septiembre 2014.
Y ya de vuelta en casa he notado que se ha operado en mi un gran cambio. No sé si el "magic everywhere" ha tenido algo que ver, pero por fin han vuelto las ganas de competir y de entrenar para conseguir buenas marcas. Eso de estar 7 días sin hacer ni un solo kilómetro no recuerdo haberlo hecho nunca excepto en épocas de lesión y ha sido una regeneración total, física y mental. Ya estoy inscrita en el Maratón de la Costa Daurada-Tarragona del 18 de Enero, aprovechando las 48 h de promoción a 27 euros la inscripción. También me he inscrito en la Marxa de la Vall del Corb, de 22 kilómetros por los caminos de la comarca el próximo 5 de octubre. Ya la hice hace un par de años (aquí la crónica) y me encantó. Y después, vendrán todos los medios maratones. El año pasado quise participar en la Half Marathon Series de Tarragona, que premiaba a los 5 primeros clasificados de la serie en categoría masculina y femenina y logré quedar la 5a. Este año estoy pensando en volver a participar, pero han añadido una carrera más a la serie, así que serán 6 medios maratones desde noviembre hasta mayo. Suerte que es una distancia que me gusta mucho.

En fin, que vuelvo a estar a tope. ¡Ya os contaré!

A bientôt!