domingo, 15 de abril de 2012

Siete

Esta semana se ha dado una coincidencia numérica: siete son las semanas que estuve parada debido a una lesión de rodilla y siete las que llevo corriendo de nuevo. El siete es el séptimo número natural, esos que se usan para contar y, si se merece este reconocimiento, es por su reiterada presencia en la ciencia y en la cultura. Y es que siete son los enanitos de Blancanieves, las maravillas del mundo antiguo, los días de la semana, los pecados capitales, las notas musicales, los colores visibles del arco iris y los problemas matemáticos del milenio, entre muchos otros.

Volviendo al tema que nos ocupa, las siete semanas de recuperación las inicié corriendo en días alternos e incrementando progresivamente los kilómetros. Pero hace ya unas pocas semanas que he vuelto a la rutina de entrenamiento normal, entendiendo por ello la que sigo cuando no estoy en un período específico de preparación para el maratón. Así, salgo a correr entre cuatro y cinco días por semana, alternando rodajes con días de series y cuestas. Los días de oscuridad atlética aún alargan su sombra pues, en todas mis salidas, la rodilla, bien envuelta en su cinta rotuliana, aún me recuerda que está ahí.

Esta semana el entrenamiento ha sido un poco más duro, sobre todo el jueves con sus 5 km de calentamiento + series cortas: 8×800 m recuperando 3 min. No las tenía todas conmigo, pero recordando la importancia de mantener el ritmo en todas las series, más que empezar muy rápido en las primeras y bajar la intensidad en las últimas, conseguí realizarlas de forma muy constante a 3 min 35 s los 800 m. Ayer también fue un día duro, con sus 8 km + cuestas 2 x (5 x 30 s), recuperación bajada al trote y 30 s parado, y entre bloques 5 min de trote. Estas rutinas son las que indica el plan de entrenamiento para medio maratón que estoy siguiendo fielmente.

Kilómetro 12 del medio maratón de Tàrrega
Hoy domingo he realizado un rodaje de 15.5 km, para el cual he vuelto a aprovechar la oportunidad de inspeccionar la segunda parte del circuito del medio maratón de Tàrrega del próximo 6 de Mayo. Por suerte ha salido un día de sol, pues esta semana el tiempo no ha acompañado mucho en nuestras tierras, con temperaturas bastante bajas, fuerte viento y chubascos. Como es natural en días de meteorología adversa, las ganas de salir a correr son más bien pocas. Sin embargo, mi estrategia psicológica es bastante fácil: no tengo más que pensar en los días que sufría por no poder salir a correr debido a la lesión, y entonces me calzo mis zapatillas y salgo, aunque caigan chuzos de punta. La salida de esta mañana ha ido bastante bien, a una media de 5:01 min/km y con las pulsaciones tranquilas. Continúo pensando que el circuito es bastante exigente, pues en este caso es tanto cierto que "lo que sube, baja" como "lo que baja, vuelve a subir". Hoy he visto bastante claro que me van a faltar cuatro semanas para estar a un nivel de forma óptimo. Espero, en cualquier caso, bajar de 1 h 45 min el día de la carrera, que son los tiempos que conseguí en mis primeros medios maratones.

La semana que viene se incrementa la dureza del entrenamiento, espero adaptarme bien y poder con ello. Será la semana ocho, número atómico del oxígeno, que seguramente voy a necesitar.

¡Ya os contaré!

6 comentarios:

  1. El ocho es un número redondo muy apretado en el centro, es la unión. Seguro que triunfas.
    Silvia

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    1. Muchas gracias, Silvia. Todo está en los números. ¡Un abrazo!

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  2. Doncs el km 12 de la mitja es preciós. El 6 de maig espero veure'l. Escriu's molt bé. Felicitats.

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    1. Moltes gràcies, Jordi! Sí, jo també penso que és molt bonic. A veure si podem gaudir del paisatge el dia de la cursa... Ens veiem el dia 6!

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  3. 9 1/2 semanas también están bien. Hay una peli y todo. Un fuerte abrazo y mucho oxígeno!!

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