domingo, 6 de julio de 2014

¡En marcha!

Breve parte de guerra


Hoy hace 7 semanas de mi lesión de rodilla y creo que puedo decir que ya estoy recuperada. Ha sido una etapa de calma y de trabajar con la cabeza. Las primeras dos semanas, como casi no podía ni andar, fueron de descanso total. La tercera semana introduje la bici, haciendo todos los días una hora de bicicleta estática y, los fines de semana, un par de horas de bici de montaña. A la cuarta semana intenté correr, pero me quedaba coja a los 3 ó 4 kilómetros. Entonces decidí cambiar las zapatillas. Llevo plantillas a medida para corregir la pronación y las uso con zapatillas neutras, pero, revisando la suela de las zapatillas, ví que aún había huellas de pisada pronadora, así que, después de leer algunos artículos, decidí comprar unas zapatillas con control de pronación adicional. Me decidí por las Mizuno Wave Inspire. Además, empecé a usar también la cinta rotuliana que guardaba después de mi anterior lesión. Esta vez me la colocaba orientada hacia el exterior de la rodilla, aguantando el ligamento colateral, que era el que molestaba. Con esto, la mejora fue espectacular día a día. Primero pude correr 6 km, después 8, 10, 12 y 14. En 14 empezó a doler fuerte otra vez y bajé el kilometraje unos días. Hasta que finalmente esta semana ya he conseguido hacer las primeras series y correr 120 minutos. Algo de molestia existe, para qué nos vamos a engañar, pero me permite entrenar normalmente.

Estos 50 días me han dejado con un lastre de 1 kg de más y un ritmo lamentable, pero espero poder volver a la normalidad durante el verano. Vuelvo a entrenar con muchas ganas, aunque de competir aún son bien pocas. Así y todo, he empezado a consultar los calendarios de carreras y hay un par de retos que me llaman la atención. El primero es un maratón de montaña en septiembre y el segundo un ultra de 73 km en noviembre. Son objetivos bastante exigentes y aún no sé si podré alcanzarlos, así que ya decidiré más adelante si me inscribo o no. De momento, ya estoy siguiendo un plan de entrenamiento para largas distancias. En él se incluyen días de caminatas por la montaña y ayer, para inaugurarlo, decidimos ir con la familia de excursión.

¡De excursión!


No habíamos estado nunca en el Congost de Montrebei, un lugar espectacular situado a poco más de una hora de Tàrrega. Se trata de un desfiladero situado entre Aragón y Catalunya en el que el río Noguera-Ribagorzana ha creado a lo largo de millones de años unos acantilados verdaderamente impresionantes de hasta 500 metros de altura. Es, además, el único cañón intacto de Catalunya, sin infraestruturas de transporte ni líneas eléctricas, que sólo se puede recorrer a pie o en barca.

Desde la localidad de El Puente de Montañana, nos dirigimos por una pequeña carretera hasta La Masieta, lugar de inicio del recorrido y en el que se ha habilitado un aparcamiento. Allí nos colgamos nuestras mochilas, cargadas con los bocadillos de la comida y mucha agua, pues ya nos han avisado de que no hay fuentes en el camino, y empezamos a andar.


El embalse de Canelles, que cierra el paso al río al final del desfiladero, está lleno, así que encontramos mucha agua hasta los mismos márgenes del camino. El camino antiguo, que pasa por una cota inferior al que seguiremos, está ahora inundado. Al fondo, vemos ya el estrecho desfiladero por el que nos vamos a aventurar.


El paso por el primer puente colgante para superar uno de los brazos del río es precioso.


Y enseguida nos adentramos en el estrecho camino. Hay cables de acero sujetos en la roca a modo de asidero.


En algunos puntos el desfiladero se estrecha hasta alcanzar 20 ó 25 metros de anchura.


Hay algunas zonas con bancos de madera en las que se puede descansar y tomar fotografías.


El vértigo no está contemplado en esta excursión.


Seguimos adelante y, al cabo de 5 kilómetros, ya vemos que las paredes se empiezan a abrir.


Y llegamos al segundo puente. Este cimbrea más que el primero.


El camino se complica un poco.


Pero lo que nos queda por ver es también muy impresionante.



Aquí tampoco está permitido el vértigo.


Después de unas tres horas de camino, hacemos una parada técnica para comer en la cima del acantilado y volvemos sobre nuestros pasos. Pero antes hay que darse un chapuzón.


La cueva de La Colomera está en nuestro camino. Actualmente se están haciendo excavaciones en ella para hacer estudios de cambio climático. Llegar hasta arriba requiere un poco de esfuerzo, pero la imagen es espectacular.


Han sido más de 6 horas y unos 14 kilómetros de camino por un lugar maravilloso, absolutamente impresionante, que recomiendo a todos aquellos que algún día estéis por la zona. No es apto para personas con vértigo, aunque, con calma y cuidado, se puede hacer perfectamente con niños mayores.

Y, felices como perdices, seguiremos disfrutando del resto del verano.

¡Hasta pronto!

14 comentarios:

  1. Me alegro mucho de tu mejoría, y la excursión de lujo, preciosas fotos.

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  2. Què bé que la teva lesió ja sigui part del passat. Aquesta ruta té molt, però que molt bona pinta.

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    1. És un lloc preciòs, havia vist fotos però no hi havíem estat mai, tot i tenir-ho gairebé a tocar de casa. Molt recomanable!

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  3. Bien, me alegra que estés saliendo. La recuperación la has llevado con calma, sin acelerarte. vaya sitio bonito ese de las fotos!

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    1. Gracias, Gonzalo, ¡El sitio es maravilloso!

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  4. Que pasada el Congost de Montrebei!!! Es curioso la de sitios bonitos que tenemos relativamente cerca y que no conocemos.

    Lo mejor de la entrada, tu mejoría. Que sigas así de bien, un saludo.

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    1. Sí, lo teníamos al lado de casa y no habíamos estado nunca. Muchas gracias.

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  5. Me alegro de tu recuperación. Y admiro la dedicación, constancia y la cabeza que se ve que has puesto en ello. Con esos ingredientes seguro que llegas a tus objetivos perfectamente. Ojalá siga todo bien.
    Ah, y la excursión...expectacular!!! Que pena no estar más cerca porque viendo las fotos dan ganas de ir cualquier fin de semana. Aun así me lo apunto ;)

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    1. Hola, Yolanda, la verdad es que vale mucho la pena si algún día vienes por aquí. Un abrazo.

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  6. Que alegría volverte a leer¡¡¡¡¡¡

    Zen.

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    1. Sí, creo que he tenido mucha suerte. ¡Un abrazo!

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  7. Preciosa excursión Arantza!!!! las fotos lo dicen todo!!! lo del vértigo tienes toda la razón, ya me veo agarrada a las sogas de seguridad todo el tiempo!! :-)
    A seguir disfrutando del verano!! y avanzar poco a poco hacia esas metas!
    bss
    Tania

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