lunes, 17 de diciembre de 2012

Medio maratón de Salou (16 de diciembre de 2012)

Ayer se celebró la novena edición del medio maratón de Salou, con más de 1200 inscritos en esta prueba y en la de 10 km que se celebraba conjuntamente. Hice esta carrera hace un par de años y recordaba bien la dureza del circuito, con bastantes giros y desniveles. A diferencia de entonces, que la salida y la llegada estaban situadas en el Paseo Marítimo, este año comenzaba en el pabellón municipal de deportes. La ventaja de hacerlo así es la proximidad de los vestuarios y las duchas, sin embargo, ha perdido el encanto de tener el mar y la playa a escasos metros. Tenía grabada en la memoria la imagen de un precioso, aunque frío, día de sol del mes de diciembre de 2010, sentada junto a la arena disfrutando de unas maravillosas vistas al mar, con el plato de pasta que nos dieron al finalizar la carrera. Este año ha sido diferente.

El día empezó a la 6:30 de la mañana. Lo peor de estas citas es eso: tenerse que levantar tan pronto para desayunar alguna cosa, aunque a esas horas y con los nervios de la noche tengamos el estómago cerrado. Como viene siendo habitual, me tomé una botella de 500 ml de Isostar Long Energy y una barrita Cereal Max, acompañada de un té a la canela. Eso fue todo hasta la hora de comer, más de 8 horas después. Me levanté con un dolor de estómago bastante considerable que hace días que arrastro. Creo que son las pastillas de hierro que llevo tomando desde hace seis semanas las que están haciendo estragos. Sin embargo, he notado una mejoría física y anímica muy importante en poco tiempo, así que no las pienso dejar.

Circuito medio maratón de Salou
Llegamos a Salou algo más de una hora antes del inicio de la carrera, que era a las 9:30. Aunque conocemos la ciudad, nos costó llegar hasta la zona de salida, y tuvimos que parar a preguntar dos veces. Una vez recogido el dorsal, a estirar un poquito y a trotar para calentar.Me despedí de Jordi, mi marido, pocos minutos antes de la salida. Él sale siempre desde las primeras filas, pues sus registros son muy buenos. Ayer, a pesar de los giros, desniveles y el viento (que por suerte sólo nos afectó en los últimos kilómetros) realizó un crono de 1 h 21 min, lo que le confirma que va por muy buen camino para volver a bajar de las 3 horas en el maratón de la Costa Daurada del próximo 20 de enero. En lo que se refiere a mí, acostumbro a ser respetuosa con la posición que me corresponde en la salida y me situé bastante más atrás. Luego me dí cuenta de que no todo el mundo hace lo mismo, y me tocó correr por las aceras para poder adelantar a los corredores más lentos en las estrechas calles por las que se incia el recorrido.
Perfil del medio maratón de Salou. A partir del km 11 la cosa se complica...

Los primeros 10 km son bastante aburridos. Vas callejeando por el interior y las afueras de Salou, sin ver el mar ni una sola vez. Sin embargo, el circuito se anima considerablemente en la segunda parte. A partir del kilòmetro 11 empiezan las cuestas y, aunque no es fácil, es muy entretenido. Iba bastante tranquila, así que decidí no mirar el Garmin. Sólo lo hice al paso por el kilómetro 10, en 46 minutos, y a la llegada. Creo que es una buena estrategia psicológica, al menos para mí. Notaba que iba a buen ritmo y que lo podía aguantar sin demasiado esfuerzo. No tuve en ningún momento ningún bajón ni ganas de dejar de correr. Llevaba un gel para tomarlo hacia la mitad de la carrera, pero no lo hice porque me encontraba bien y no quería molestar al estómago más de lo debido. Como os he contado otras veces, las cuestas no son lo mío. En los tramos de desniveles mi ritmo baja considerablemente. Entre el kilómetro 16 y 17, coincidiendo con unas vistas espectaculares, se encuentra la mítica subida en forma de serpiente que, aunque no es muy larga, hizo que muchos corredores que tenía a mi lado empezaran a caminar. Yo, como una jabata, reduciendo zancada y acompañándome de brazos, la conseguí subir sin parar.

Casi sin darme cuenta llegué al kilómetro 21. No me podía creer lo corta que se me había hecho la carrera y lo bien que me encontraba de caja y de piernas. Cuando ví a lo lejos el arco de meta, decidí esprintar contra mí misma (la siguiente mujer entraría 2 minutos y medio después) y finalmente pisé la alfombra de cronometraje en 1 h 40 min. Muy feliz, recuperando sensaciones que creía perdidas, y con una importante inyección de ánimo para mi siguiente cita: el maratón de la Costa Daurada dentro de cinco semanas.

¡Ya os contaré!